lunes, 5 de mayo de 2008

El comienzo...

Aquel equipo. Ese equipo de barrio de la otra cuadra. El que vuelve locos a los vecinos, al cual van a alentar todos los domingos y miercoles, sin falta. Ese equipo chico pero con mucho huevo y con fuego en el corazon. Si señor, usted sabe bien de que equipo estoy hablando. De ningun otro mas que del Vicentini o del Viccen para su querida hinchada.
Todo comenzo un fugaz dia en noviembre, despues de una derrota contra un equipo que ya olvide hace mucho tiempo y que verdaderamente preferiria no recordar. El Vicentini habia perdido ya su septimo partido consecutivo y la hinchada, a pesar de brindar calor y apoyo al equipo como siempre, ya veia venir otra catastrofica temporada en la que finalizarian otra vez en la penumbra del fondo de la tabla de aquella tan recordada octava division. Fue en esa misma semana cuando todo comenzo.
Cuando entre por las antiguas y ya oxidadas puertas del Vicenzio Aquino, me parecio todo un sueño. Volvi a aquella epoca de mi niñez en la que no tenia responsabilidades y solo viviamos para divertirnos y jugar picaditos los sabados y domingos con los chicos en los potreros de barrio.
Pase por el campo y vino a mi un fuerte un olor a cuero gastado y humedad, causada,supongo, por el rocio del cesped recien regado. Pase por el vestuario, en ese momento vacio. Esto me extraño, ya que era Sabado y al otro dia se jugaba una importante fecha contra el Rocky FC. Segui mi camino y llegue a la oficina que me correspondia. Manager general del equipo.
Era una oficina venida abajo, con olor a papel viejo, aquel que tienen los libros antiguos de 120 años o mas. Me sente en la que en ese momento y por mucho tiempo mas seria mi silla y me asome por la ventana. Se podia ver todo el campo de juego, o mas bien el potrero de juego. Era un simple campo de 11 jugadores con tribunas de madera a los costados y con focos en las cuatro esquinas. Mire a la nada por unos segundos, me acerque al escritorio y pense: "En lindo laburito me vengo a meter yo...."

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y asi nacieronnn las chicas coquetas!